Dialogo_Comunicaci_n_comunitaria

Comunicación Comunitaria. Una Crítica a los procesos comunicativos y situación real de los pueblos y sectores minoritarios

Community Communication. A Critique of the communicative processes and the real situation of minority peoples and sectors

Comunicação Comunitária. Uma Crítica dos processos comunicativos e da situação real dos povos e setores minoritários

Jhoselin Rosario PEÑA MORA

Universidad Estatal de Bolívar (Ecuador)

jhoserope@hotmail.com

Chasqui. Revista Latinoamericana de Comunicación

N.º 149, abril - julio 2022 (Sección Diálogo de saberes, pp. 199.212)

ISSN 1390-1079 / e-ISSN 1390-924X

Ecuador: CIESPAL
Recibido: 30-01-2022 / Aprobado: 22-04-2022

 

Resumen

La diversidad del lenguaje ha representado un verdadero reto al tratar de descifrarlo, entender sus códigos, signos, significantes y significados, es hoy, la representación clara de una contienda social. Es claro que las audiencias cada vez somos más exigentes en cuanto a direccionar a la comunicación hacia un sistema de respuestas y afirmaciones sociales y personales, pero, ¿Qué sucede con la comunicación en espacios comunitarios? ¿Se ha avanzado en estos espacios? O solo se cree que se lo ha hecho.

Se ha hablado mucho sobre estos sectores apartados y sus modelos de comunicación, pero una introspección poco profunda, solo reconoce aspectos primarios que han buscado generalizar características, métodos, audiencias, dejando de lado una observación interior al fenómeno de estudio, pretendiendo resolver rápidamente un problema social latente y evidente que aún no ha sido determinado. Éste artículo propone una crítica a los procesos comunicativos, situación real de los pueblos y sectores minoritarios, que busca dar posibles respuestas a las preguntas planteadas, una indagación desde varia perspectivas que confluyen en maneras de comunicación.

Palabras clave: comunicación, procesos comunicativos, rural, mensaje, adaptación, educación

Abstract

The diversity of language has represented a real challenge when trying to decipher it, understand its codes, signs, signifiers and meanings, it is today the clear representation of a social conflict. It is clear that audiences are increasingly demanding in terms of directing communication towards a system of responses and social and personal affirmations, but what happens with communication in community spaces? Has progress been made in these areas? Or he just thinks he has. Much has been said about these remote sectors and their communication models, but a shallow introspection only recognizes primary aspects that have sought to generalize characteristics, methods, audiences, leaving aside an internal observation of the phenomenon under study, pretending to quickly solve a problem latent and evident social that has not yet been determined.

This article proposes a critique of communicative processes, the real situation of minority peoples and sectors, which seeks to provide possible answers to the questions raised, an inquiry from various perspectives that converge in ways of communication.

Keywords: communication, communicative processes, rural, message, adaptation, education

Resumo

A diversidade da linguagem tem representado um verdadeiro desafio ao tentar decifrá-la, compreender seus códigos, signos, significantes e significados, é hoje a representação clara de um conflito social. É claro que os públicos estão cada vez mais exigentes em termos de direcionar a comunicação para um sistema de respostas e afirmações sociais e pessoais, mas o que acontece com a comunicação nos espaços comunitários? Houve progresso nessas áreas? Ou ele apenas pensa que tem. Muito se tem falado sobre esses setores remotos e seus modelos de comunicação, mas uma introspecção superficial reconhece apenas aspectos primários que buscaram generalizar características, métodos, públicos, deixando de lado uma observação interna do fenômeno em estudo, pretendendo resolver rapidamente um problema latente e social evidente que ainda não foi determinado.

Este artigo propõe uma crítica aos processos comunicativos, à situação real dos povos e setores minoritários, que busca oferecer possíveis respostas às questões levantadas, uma indagação a partir de várias perspectivas que convergem nos modos de comunicação.

Palavras-chave: comunicação, processos comunicativos, rural, mensagem, adaptação, educação

Introducción

La comunicación comunitaria durante mucho tiempo, no se ha definido correctamente es llamada popular, alternativa, independiente, conceptos que obedecen a diferentes aspectos.

La definición sitúa a la Comunicación Comunitaria, como el ejercicio comunicativo que de cierta manera busca generar información y crear espacios destinados a grupos con poco alcance de difusión y, que en cierta manera no pueden acceder a medios de comunicación como tal.

Para (Fasano & Irene, 2015) hablar sobre definiciones es decir que:

La comunicación comunitaria como un enfoque de la comunicación social que busca fortalecer la dimensión comunitaria de la vida social, es decir, ese lugar de la vida social en el cual la identidad se define por la pertenencia a un nosotros, que quiere decir un “nos-otros”, es decir un sujeto que incluye a otros para poder ser plenamente. (Pág. 2)

Lo comunitario por lo general obedece a una retrospección de nuestra identidad como seres conscientes y pensantes, obedientes a determinados modelos, sentidos, culturas, y es desde ahí donde debe partir el sentido comunicativo hacia los demás.

Hablar de comunidad, es aterrizar en conceptos claros como el que propone (Gonzalez & Pereda, 2015 )

En un sentido amplio, el término comunidad aborda unidades sociales con características que le dan cierta organización dentro de un área determinada. Puede abarcar todos los aspectos de la vida social, un grupo local lo bastante amplio como para contener todas las principales interacciones, todos los status e intereses que componen la sociedad o un grupo cuyos integrantes ocupan un territorio dentro del cual se puede llevar a cabo la totalidad del ciclo de vida. Literalmente, el término comunidad significa cooperación, comunicación, congregación, asociación, relación. (Pág. 124)

El espacio tecnológico muestra el acercamiento virtual entre una realidad construida y una verdad inquebrantable de la sociedad. ¿Verdaderamente lo aplicado en estos sectores, ha sido lo que se necesita para tener y mantener canales de comunicación efectivos?

Cuanto se ha estudiado acerca del lugar, de los sujetos, de su cultura y de sus formas, para pensar en llegar e implementar nuevos modelos comunicativos y tecnológicos, ¿No es acaso un proceso sin exploración?

El hablar de comunicación comunitaria, popular, alternativa, participativa, etcétera, representa también involucrarse con quienes hacer posible este involucramiento, han hecho posible estas prácticas, no solo se trata de una ejecución que a simple vista parece normal, simple y sin mucha ciencia, pues resulta además de complejo, muy nutritivo para comprender el camino correcto en cuanto a modelos de transmisión.

Desarrollo

Hay que empezar por reconocer las figuras dentro de este nuevo reto comunicativo, lo llamo nuevo, porque a pesar que está presente desde algunas décadas atrás, el valor sigue siendo poco representativo ante la postura mediática convencional.

Líderes sociales, comuneros y comuneras, presidentes barriales, Taitas, Mamas y demás personajes que a simple vista parecen desconocidos en una sociedad donde lo común no representa ir más allá de la selva de cemento.

Cabe meditar que el hecho de la presencia y apertura para que en el país puedan existir medios comunitarios, no implica que automáticamente se vaya a democratizar la comunicación. La comunicación será inclusiva, democrática y liberadora, en la medida que los pueblos y organizaciones sean los protagonistas en la producción y circulación de mensajes. (Galán Montesdeoca, sf)

Es por ello que es necesario una introspección en este sentido, en indagar sobre por qué estos estilos comunicativos no se han desarrollado y mantenido a través de los años, en reflexionar las causas y efectos, la expectativas y realidades como resultado.

Es necesario dejar de lado los cánones o estereotipos que los medios de comunicación exprimen diariamente bajo es llamado estilo “correcto” del ejercicio periodístico y sus figuras sociales y políticas consideradas como únicas.

Citando a Paulo freire uno de los mayores y más significativos pedagogos del siglo XX, mencionó que “en nuestra realidad actual donde un puñado de medios de comunicación se han apropiado de las palabras y los sentidos (también de nuestros sueños), la propuesta de reconquistar la voz para nombrar el mundo sigue tan vigente como siempre” (Freire, s.f.).

En este criterio expuesto por freire y que supuso evidenciar cierta época, hoy, sigue siendo un eco permanente, si bien los grandes medios mantienen este tipo de pensamiento, las necesidades cada día van más allá de una mirada general.

Pero como conseguir que esas necesidades logren resolverse, como llegar a estos puntos de la sociedad que poco se ha explorado y sobre todo, como mantener esa audiencia que consume y produce y alcanza el reconocimiento de la audiencia.

La comunicación comunitaria sigue siendo incipiente, pese a los intentos de resolver el conflicto.

Conocer el entorno

Parte de conocer su manera de comunicación antes del proceso de transformación, es cierto que cada sector tiene o emplea distintos métodos para ser escuchados dentro de su localidad, en muchos casos, la tecnología aun no forma parte de su haber diario. Las prácticas comunicativas son en su esencia, la manera misma de sobrevivir y conocer, son la respuesta a la incertidumbre.

Pero, no se cuenta con que los procesos existentes, aunque eficientes se vuelven obsoletos y monótonos, son seguros pero repetitivos y la sociedad nos deja atrás por mucho si no hay un verdadero avance. Allí el conflicto, se respeta tanto lo aprendido que se le teme al avanzar, a lo desconocido, a lo nuevo, que parece mejor permanecer en un ambiente comunitario.

Los grandes medios de alguna manera han mantenido una barrera entre lo general y lo particular, la audiencia se ha acostumbrado a observar noticias que se generan en grandes ciudades y que poco o nada se observa de los pequeños sectores, donde también existen conflictos, temas de importancia.

Las personas una vez más se han acostumbrado a mantener lejos su instinto comunicativo, la sed de comunicar, de hablar de ejercer su derecho a expresarse, y, cuando ello pasa, la represión se apodera.

La sociedad comunicativamente participante, entiende la ideología de los medios de comunicación tradicionales, tiene poder de decisión ante lo que decide y no ver, decide y no escuchar, decide y no leer, además de situarse en igualdad con quienes ejercer la actividad comunicacional.

Esto es lo que no pasa, en lo comunitario, en lo rural, en los sectores aislados, que han visto en estas grandes y poderosas empresas comunicacionales, canales de Tv, radios, periódicos, una manera inalcanzable de exponer o tan siquiera imaginar su presencia en ellos.

Ha sembrado esta idea errónea de lo intocable y a pesar de estar en este auge tecnológico, sigue siendo una quimera una equidad y heterogeneidad de la comunicación a un mismo nivel.

Es por ello que la comunicación comunitaria debe ir más allá de solo representar la idea de unos pocos. El sentido del ser comunitario es eso, voz y apertura para todos, una iniciación total en sus formas, un sentido único colectivo que llegue a resolver conflictos sociales, barriales, sectoriales.

La (Secretaría de Extensión Universitaria, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de buenos Aires, 2009) aclaró que una buena comunicación comunitaria pudiese lograr cambios a escala:

La comunicación comunitaria, a medida que va fortaleciendo las prácticas de trabajo colectivo de las organizaciones que pelean por los mismos objetivos, puede colaborar también para aquellos que tienen menos poder puedan negociar en mejores condiciones con actores más poderosos. Porque la comunicación ayuda a definir más claramente nuestras demandas, y las propuestas que tenemos para encontrar respuesta a las mismas. (Pág. 11)

Canales de comunicación comunitaria

Es necesario conocer los medios que existen para la comunicación en la comunidad, por lo general no resulta fructífero aplicar métodos generales de comunicación, es necesario estudiar las formas locales, los lugares existentes, los métodos que utilizan y el porqué de aquellos, no solo se trata de llegar y transformar, se trata de llegar, observar, analizar y proceder.

En estos lugares donde el cambio es poco frecuente, hablar de nuevas formas es asumir una postura a la defensiva en primer plano, la gente busca su espacio, su entorno, la familiaridad, y lo desconocido resulta esquivo. Se puede empezar por observar sus procesos de comunicación utilizados para hacerlo, cuales son los contenidos importantes a la hora de comunicar, quien comunica, a quienes y porqué, esto es básicamente una etnografía.

Si se quiere conocer, hay que explorar. Una vez que se haya dado los primeros pasos, el panorama empieza a esclarecerse. Se logra identificar actores, espacios, medios, historias, problemas y temas:

  1. Actores (los jóvenes, las madres, la escuela, la parroquia, la gente de la salita de salud, etc.)
  2. Espacios- de circulación por donde la gente pasa casi siempre sin parar y sin tiempo. - de concentración en el que las personas se juntan pero donde necesariamente se comunican entre sí (la verdulería, la parada del colectivo, la sala de espera del hospital, etc.) - de reunión en los que se agrupa la gente que ya está organizada y se conoce para lograr un objetivo en común (la parroquia, la escuela, la comisión vecinal, la mutual, etc.)
  3. Medios que utiliza la gente del barrio para comunicarse (gráfico, radial, audiovisual)
  4. Historias (alegrías y frustraciones que tuvo el barrio, eventos importantes, etc.)
  5. Problemas o temas (la tierra, la tuberculosis, el embarazo adolescente, las drogas, la violencia en el barrio, las zanjas, etc.). (Secretaría de Extensión Universitaria, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de buenos Aires, 2009) (Pág. 11)

Cuando se empieza a tener claridad en los conceptos, se puede pensar en estrategias de comunicación que pudieran ser empleadas en los contextos clave.

Identidad

La identidad resulta muchas veces la principal característica en la comunicación comunitaria, surge como una inspiración para informar y sobre todo como un principio fundamental a la hora de hacerlo, la continua reafirmación por su cultura, creencias, postura política, procesos sociales, seguramente serán su base ideológica.

Es así como se ha constituido la compleja organización de “identidad nacional” que intenta destacar varios rasgos comunes que diferencien un Estado-Nación de otros. Pero a la vez, dentro de este conjunto, existen grupos humanos diferentes entre sí. Estas dos vías tienen “efectos sociales reales” pues la construcción identitaria no puede ser considerada como una mera ilusión, aunque sus componentes sean inventados y reclamados como elementos objetivos. (Ramírez Campos, 2019)

El comportamiento diferencial cumple con los procesos identitarios, pero buscan responder a situaciones comunes y sociales generales, van sobre la marcha paralelamente con un sentir común.

Se sigue reforzando la idea de naciones Latinoamericanas diversas y pluriculturales como imagen y mensaje mundial, como si de establecer una marca se tratase, en cierta manera se lo hace, el mundo reconoce a estas zonas como multi y pluri, paisajes vistosos, flora y fauna sin igual y con una cultura inigualable, pero ¿Lo que se plasma exteriormente es lo que verdaderamente se conoce al interior?

Desde el estado, esto solo ha significado propaganda, quien expone y vende o exporta más. Durante muchos años y hasta ahora se sigue tratando de aquello, de una explotación cultural, de referencias herradas y de imágenes concebidas como propias, cuando los espacios están más lejos que nunca, cuando quienes creen conocer el contexto de cada rincón, siguen siendo las grandes compañías que desde la frivolidad, muestran al mundo un contenido poco verdadero.

El problema es que el Gobierno sigue creyendo que lo rural, lo natural, sigue siendo incapaz de mostrarse y proponer un poder comunicativo propio, que muestre las realidades diarias y que también resultan importantes ante las élites y los grupos dominantes.

No solo se habla de diversidad en la cultura, se habla de diversidad a la hora de comunicar, a la hora de emerger y participar de estos distintos sectores en los diversos espacios sociales, se trata de ir más allá de lo que hay, de lo que ya se ha realizado, se trata de proponer una comunicación apta para cada sistema, pero que dé como resultado un interacción social positiva.

Canales de comunicación comunitaria

La radio ha sido un elemento y el canal con mayor aceptación si de comunicación comunitaria se trata, por mucho tiempo este elemento ha sido el espacio de mayor difusión, las radios comunitarias han servido como mediadores entre los recursos para acceder a la información y la familiaridad con el que son escuchadas.

(Kaplun, 2007), menciona que lo comunitario ha ido cobrando fuerza como un modo de subrayar que entre Estado y mercado hay otros modos de construir sociedad, ciudadanía y cultura democrática:

Las razones por las que la radio ha sido, tal vez, el medio preferido de la comunicación comunitaria parecen ser principalmente dos. Por un lado, costos de instalación y producción relativamente bajas; por otro, su carácter oral, en sintonía cultural tanto con tradiciones rurales e indígenas como con muchos elementos de las culturas urbanas populares. (Kaplun, La Radio con los pies en la tierra y la voz en el aire, 2007)

Se estima que en América Latina para los años sesenta, había medio millón de emisoras impulsadas por la iglesia Católica, según investigaciones, mismas que fueron agrupadas o basadas en modelo educativos, como un aporte desde la Religión.

Pero no solo se produjo este fenómeno, pues las discusiones sobre problemas como el machismo, la pobreza, corrupción y violencia formaron parte del temario. El ataque inminente desde lo privado a lo gubernamental surge con más fuerza y propuso una crítica a los gobiernos de turno.

La radio en estos espacios, se ha mantenido hasta hoy, pero su fuerza sigue siendo menos, comparada con las grandes frecuencias que han visto su lucro económico en primera línea y se volcaron en una industria publicitaria.

Pero no solo la radio se ha reconocido como aliado para difusión en temas comunitarios, hoy lo tecnológico busca llegar a muchos rincones, y ha incrementado el proceso comunicativo favorablemente en el mejor de los casos.

La tecnología si bien ha desempeñado la función de enlace y alcance entre seres similares en cuanto a actividad, lo que aún no se ha resuelto son las prácticas comunicativas y el manejo que tienen los individuos con respecto a aquello. La era tecnológica avanza, pero no todos seguimos el mismo proceso, ya sea por recursos, por interés o por afinidad, lo que conlleva a imaginar una comunicación limitada en ciertos grupos identificados.

Hablar de nuevos métodos, específicamente tecnológicos aun estando en una época de actualización, es difícil. Se generaliza el potencial de aceptación y manipulación, se limita a creer en una posición totalitaria de conocimiento cuando en realidad el trabajo en estos espacios alejados, permanece estático.

Volvemos al punto de partida, los métodos siguen siendo los mismos, siguen manteniendo el mismo principio, proceso y fin, por el simple hecho del desconocimiento y la inaccesibilidad. Entonces, se creería que después de todo, el mundo, más allá de una zona se puede quedar fuera del alcance para unos pocos, ya que su comunicación es incipiente, no porque no haya maneras, sino porque no haya cambios.

Desplazamiento

Las nuevas se mueven, se desplazan y con ello se alejan de lo antiguo para conseguir actualidad. Las comunas y sitios rurales sufren una ausencia notable de jóvenes que buscan el conocimiento y un mejor estilo de vida. Acceso a la red, mejor conectividad, nuevas oportunidades, son la competencia directa con un sector desplazado comunicativamente. Una civilización actualizada, conectada, comunicada, atrae mucho a nuevas generaciones impotentes e incapaces de luchar contra el tiempo y las costumbres.

Siempre se ha destacado la falta de oportunidades como un factor condicionante para la migración, pero existe un trasfondo que también incluye a la comunicación como factor. El simple hecho de que todavía existan lugares en los cuales la tecnología es impensable, juega en contra para futuras generaciones. Qué pasará cuando aquello niños y jóvenes tengan que seguir preparándose, cuando lo poco que exista en su entorno no sea suficiente, cuando se agoten las posibilidades.

Se sigue manteniendo este mismo pensamiento por décadas, un pensamiento que limita al espacio, que mantiene mentalmente dormido a un pueblo ante una globalización inminente, y, el único canal capaz de cruzar fronteras, se estanca en modalidades tradicionales comunitarias, en lenguajes obsoletos utilizados y dirigidos a un público inexistente, utilizando quizá una forma de comunicación que ya claudicó para las nuevas generaciones.

Al existir esta fisura existencial el problema se ahonda, sufre un estancamiento y el proceso de cambio se ausenta a tal escala, que se prefiere abandonar el territorio y no quedarse a producir una evolución, muchas veces sucede estos casos debido a un contexto muy marcado por características tan definidas que es casi imposible revertirlas.

Es necesario un involucramiento desde la juventud, ideas nuevas, frescas que generen una motivación, como señala (Marioni, 2019) en su artículo mismo que menciona que las y los jóvenes aparecen en el referente; se visionan como nuevas figuras, esto es, forman parte de la temática del medio, generalmente a partir de la difusión de sus opiniones frente a diversos temas, experiencias, gustos, saberes. “Aquí se destaca el propósito de contrarrestar representaciones que asocian la juventud y las posturas dadas en los medios masivos de comunicación y con un fuerte anclaje en el imaginario colectivo”.

La idea concibe la formación de criterios de opiniones sólidas transformándolas en planes comunicativos colectivos y comunitarios, donde los principales actores direccionen un proceso informativo que permita una integración, un alance fuera de lo comunitario y que al mismo tiempo fortalezca los canales de dispersión informativa dentro de este núcleo.

De una misma manera, se debe comenzar con una aproximación a las experiencias de las juventudes, implicando también una identificación de los discursos de adultos con quienes éstas interactuando, diariamente.

Comunicación y educación, como base para el desarrollo

Una comunicación para el desarrollo debe estar íntimamente ligada con la creación de valores, la sensibilización y la educación. Se hace necesario educar para los medios y trasmitir las potencialidades de estos que propician el debate y la democracia(Hernandez & Indira, 2012).

Entendiendo este concepto como el espacio que desde lo local permite colaborar y participar, y a partir del cual los ciudadanos se convierten en la fuerza motriz de su propio desarrollo, fortaleciendo su autonomía, su capacidad de respuesta y su nivel de pertenencia elevando el radio de percepción y dispersión.

La educación en comunicación y su desarrollo cumplen principales funciones dentro de lo comunitario, fomenta la participación ciudadana a través y con los medios de comunicación quienes a su vez logran constituir una base fundamental para cualquier proyecto de desarrollo. Los actores locales, figuras representativas sectoriales serán quienes conduzcan su futuro que será con seguridad diferente y, en muchos casos, contradictorio a lo establecido.

Pero aquí nace una nueva exploración, se convierte a groso modo en un nuevo formato que de a poco surge dentro de una incertidumbre evolutiva que busca un performance social, incluyente y dinámico.

Caracterizar la democracia en la comunicación comunitaria, es proceder de manera conjunta estableciendo lazos de pertenencia en cuanto a derecho, palabra y accesibilidad dentro de un conglomerado ajeno a estas definiciones. Acostumbrarse a iniciativas participativas que busquen una respuesta a las necesidades permanentes a aquellas distinciones superficiales sociales que han limitado los nexos de conexión que pudieron permitir un protagonismo constante dentro de esta sociedad globalizada.

Hablar desde el ejercicio comunicativo, se considera involucrar a la academia como pilar fundamental para el desarrollo. Cabe señalar que todo este trabajo comunicativo empieza a tener una estructura, partiendo desde el trabajo de quienes ambicionan aportar el conocimiento adquirido durante su formación.

Oportuno resulta mencionar que los espacios para una realización profesional no van orientados solo a grandes espacios o adaptados a un sistema estructurado, el verdadero reto del comunicador es generar una sociedad incluyente, democrática y participativa. El profesional en la comunicación busca estos espacios, propone nuevas estrategias informativas y sobre todo resalta el aporte social que significa el desempeño en este campo poco estudiado.

Si los comunicadores y comunicadoras sueñan con desarrollarse, pertenecer y vivir un modelo elitista, de imposición de los mensajes desde la visión de los poderosos, nuestras carreras de Comunicación Social no habrán aportado en nada para la construcción de una sociedad más justa y democrática. (Galán Montesdeoca, sf)

Es en gran parte, el proceso para generar conciencia, sensibilidad, compromiso activo y propositivo conocimientos, pensamiento crítico, como un eje estratégico para lograr el bien común, la justicia social, la equidad y la convivencia pacífica, dentro de estos espacios.

Dentro de aquello, lo identitario es primordial, hablar de comunicación y educación para el desarrollo, es también entender aquello. Más allá de representar un allanamiento a una cultura autóctona de cada sector, se trata de promover la misma, rescatando sus propias realidades, recuperando su espacio y elevándolo a una superficie visible, reconocible y explorada por el exterior.

En este sentido, para lograr aquello, es idóneo plantearnos, preguntas como ¿cómo promover las condiciones de comunicación social más adecuados para cada comunidad en su contexto? Si lo que queremos es de cierta manera fusionar las estrategias pero proteger las características distintivas de cada espacio estudiado.

El trabajo es fuerte, no solo porque se trabaja con situaciones y contextos totalmente distintos a los normalmente acostumbrados a ver y coexistir en ellos, sino porque también se trata de personas que buscan a través de un trabajo conjunto y compartido, esperan tener una respuesta sólida. Respuestas que siguen siendo una utopía.

Hay que reconocer que solamente una cultura de diálogo puede dar el reconocimiento del otro y sus saberes podrán ser visibilizados en intercambios profundos que nos permiten actuar en red para obtener una transformación colectiva, evidenciando realidades actuales en escenarios de oportunidades que favorezcan el desarrollo humano integral. (Morales, sf)

El desarrollo se logra establecer, en medida que las comunidades se fortalecen, y al tener este potencial la visión de lo que quiere lograr, hacer, conseguir está presente en cada uno de los actores, basados en el respeto, la convivencia y armonía participativa ¿Qué es lo que se quiere con ello? Accesibilidad, principalmente. Los objetivos trazados y metas propuestas brindan seguridad en cuanto a que es lo que se quiere comunicar, y los medios de comunicación se vuelven un escenario disponible que responden a la reflexión, la crítica y la participación ciudadana.

En perspectiva, una apreciación de seguridad brinda la posibilidad que proyección, asumiendo el protagonismo y la batuta en cuanto a decisión y estrategias para mejorar la comunicación. El ejercicio personal para el cambio, parte por entender que todos los sujetos en cualquier dimensión, posición o proyección, tienen derecho a manifestarse, a hacer uso de la palabra, siendo totalmente capaz de tomar decisiones que beneficien y modifiquen conscientemente estructuras rígidas de convivencia.

Conclusiones

Hablar sobre comunicación comunitaria sigue siendo un paradigma no resuelto y como consecuencia de aquello, la presencia de desfases en los procesos informativos son evidentes e innumerables.

Varios son los factores que representan este aneurisma social. Si no adentramos en lo estudiado podríamos notar ciertas situaciones como, la tecnología, estereotipos, canales de comunicación, educación, entorno, identidad, cultura, migración y demás situaciones que nos obliga a pensar y cuestionarnos desde una postura incluyente y sectorial ¿En qué forma el espacio y las diversas realidades, representa barreras que no han podido ser derribadas?

Resulta complejo entender este escenario tan diverso lleno de múltiples posibilidades que pueden ser explotadas para bien, su riqueza en conocimiento llega a desbordar cualquier escenario convencional, traspasando los esquemas conocidos y obligando a crear nuevos y propios de acuerdo a un ecosistema único.

La comunicación comunitaria va más allá de la sola información, es empezar a reconocer al otro como igual, como uno mismo, se desarrolla en espacios que han perdido o que nunca han tenido espacios para conectar, pudiendo inspeccionar, profundizar y encontrar su verdadera realidad.

Esto sigue siendo posible, así resulte esquivo a través de los medios de comunicación o sus formas de hacerlo, se necesita guías y estrategias para proyectar e ir de la mano conforme la interacción y la participación activa que busca eso, visibilizar el compromiso de cambio y trasformación.

Hablamos mucho de la radio como eje para este proceso, pero nos olvidamos que el mundo avanza, que los instrumentos se moldean a las necesidades y es nuestro deber ser parte de ese molde, iniciar en un acompañamiento forzoso de cierta manera, pero que resulta inevitable a largo plazo.

Las viejas prácticas de alguna manera, mantienen lo que somos, lo que reconocemos como nuestro, pero por qué no pensar que se puede combinar un contexto tradicional con un experimentalmente nuevo. Hay que empezar por cambiar este pensamiento obsoleto de no querer tomar o apoyarse en lo que el conocimiento nos da, por miedo a perder esencia.

Lo rural ha mantenido hacia la sociedad, una mirada pobre y llena de falencias, se ha establecido como un estancamiento en todas las áreas que van desde la agricultura hasta las relaciones sociales, que en innumerables ocasiones han sido desmentidas, pero ¿Qué es lo que ha detenido la evolución y el cambio conceptual hacia ello?

Los posibles factores siguen no siendo resueltos. Acaso el factor económico ha determinado el acceso a mejores posibilidades, o talvez un pensamiento que no vas allá de una realidad que no traspasa fronteras, que no se permite conocer ni tener presencia fuera de una zona de confort.

Ésta fisura entre lo urbano y lo rural es una constante en la sociedad, resulta un poco increíble reconocer este problema tan radical en una época que presume de inclusivo, democrático y participativo, donde el escenario de observa muy exequible pero que en realidad la práctica es escasa y poco evidente.

La sociedad mestiza debe comenzar a entender una convivencia pluricultural, aunque a estas alturas del partido parezca impensable que se mantengan estos rasgos distintivos entre iguales, realidades y elementos que han sido establecidos por la sociedad, nos lleva separarnos contantemente del otro y a buscar espacios exclusivos dentro de un mismo territorio.

La comunicación representa en cualquier espacio, la manera más básica de conectividad, en cualquier forma, pero como humanos nuestro deber surge en el compromiso de acercarnos y comprendernos unos con otros sin importar el contexto, creando un espera armoniosa o una red interconectada que muestra el poder del mensaje, de su contenido y su propósito, allí la verdadera comunicación.

Concebir la idea de una identidad social en constante cambio, de entender como evolutiva al igual que la cultura, aunque siempre haya sido entendida como todo lo contrario, pacifista, estática, la comunicación ha sufrido con estas malas prácticas de conservación, ha sido incluida en esta obstrucción mental y productiva, que básicamente ha retenido un progreso positivo para quienes buscan ser escuchados.

De cualquier manera las cartas están sobre la mesa y hay que seguir trabajando en nuevas maneras, nuevos pensamientos y procesos, el cambio que lo comunitario requiere a nivel comunicacional es importante el sentido de la comunicación comunitaria persiste en la energía de poner en común, de hacer juntos, de ayudarse mutuamente, de “saber convivir”, de un “saber hacer”, “saber vivir”, “saber participar”, “saber juntarse”, saber encontrarse”, “saber comunicarse” que responda directamente a las necesidades locales pero que a su vez, estas mismas necesidades sean conocidas fuera del contexto y resueltas gracias a esa difusión, solo así cualquier proceso comunicativo habrá tenido valor, y será registrado como efectivo.

Referencias bibliográficas

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