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Análisis del fomento de comportamientos proambientales en artículos periodísticos sobre problemas relacionados con el plástico

Analysis of the promotion of environmental behaviors in journalistic texts on problems related to plastic

Análise da promoção de comportamentos pró-ambientais em artigos jornalísticos sobre problemas relacionados ao plástico

Oscar Julián Cuesta Moreno

Pontificia Universidad Javeriana, Colombia / ocuesta@javeriana.edu.co

Sandra Mireya Melendez Labrador

Universidad del Norte, Colombia / slabrador@uninorte.edu.co

Chasqui. Revista Latinoamericana de Comunicación

N.º 144, agosto-noviembre 2020 (Sección Monográfico, pp. 81-96)

ISSN 1390-1079 / e-ISSN 1390-924X

Ecuador: CIESPAL

Recibido: 10-08-2020 / Aprobado: 19-10-2020

Resumen

La investigación examinó la posibilidad de que artículos periodísticos sobre problemas relacionados con el plástico fomenten comportamientos proambientales. Se realizó un análisis textual a cinco noticias publicadas en el periódico digital más leído en Colombia. Se revisaron los elementos informativos que explícitamente señalaban una relación entre el comportamiento humano y los problemas ambientales. En un segundo momento, se identificaron apartados que indicaran directa y detalladamente la manera de actuar para mermar o detener dicha problemática. Finalmente, se ubicaron elementos que implícitamente podrían incentivar cambios en las conductas. Se concluye que unos principios para el periodismo proambiental pueden ser un enfoque antropogénico, la información exhaustiva y la función educativa que además de concientizar llame a la acción.

Palabras clave: periodismo ambiental; crisis ambiental; comportamientos proambientales; uso de plástico; periodismo proambiental

Abstract

The investigation examined the possibility that newspaper articles about plastic-related problems promote environmental behaviors. A textual analysis was carried out on five news items published in the most widely read digital newspaper in Colombia. Informational elements that explicitly indicated a relationship between human behavior and environmental problems were reviewed. In a second moment, sections were identified that would indicate directly and in detail how to act to reduce or stop said problem. Finally, elements were located that could implicitly encourage changes in behavior. It is concluded that some principles for environmental journalism can be an anthropogenic approach, exhaustive information and an educational function that, in addition to raising awareness, calls for action.

Keywords: environmental journalism; Environmental crisis; environmental behaviors; use of plastic; pro-environmental journalism

Resumo

A pesquisa examinou a possibilidade de que artigos de jornal sobre problemas relacionados ao plástico promovam um comportamento pró-ambiental. Foi feita uma análise textual de cinco notícias publicadas no jornal digital mais lido da Colômbia. Elementos informativos que indicavam explicitamente uma relação entre o comportamento humano e os problemas ambientais foram revisados. Em um segundo momento, foram identificados trechos que indicariam direta e detalhadamente como agir para reduzir ou interromper esse problema. Finalmente, foram localizados elementos que poderiam encorajar implicitamente mudanças de comportamento. Conclui-se que alguns princípios do jornalismo pró-ambiental podem ser uma abordagem antropogênica, uma informação exaustiva e uma função educativa que, além de sensibilizar, exige ação.

Palavras-chave: jornalismo ambiental; Crise ambiental; comportamentos pró-ambientais; uso de plástico; jornalismo pró-ambiental

1. Introducción

Desde hace más de 40 años, a partir de los tratados internacionales que llaman la atención sobre las consecuencias de la producción industrial en el planeta, comenzó una preocupación por el medio ambiente y el cambio climático. Dichos tratados “enfatizan la importancia de la comunicación, el acceso a la información, la educación y la formación, y la conciencia pública para lograr una sociedad sostenible”1 (Mercado, 2012, p.193). Tal preocupación ha crecido paulatinamente, al punto que hoy es un tema omnipresente y, como asegura Pearce, político (2019). De hecho, investigar el ambiente y determinar estrategias para reducir el impacto de las formas de producción y consumo en la naturaleza es un asunto que ha sido abordado desde diferentes disciplinas. Una es la comunicación ambiental, sub-campo de la comunicación, que tiene por objeto, entre otras cosas, incentivar comportamientos proambientales (Román & Cuesta, 2016).

Dentro de la configuración de la comunicación ambiental tiene un papel relevante el periodismo ambiental (también se habla de periodismo climático, periodismo sostenible y periodismo de estilo de vida verde), toda vez que el cubrimiento y la lógica de informar sobre el medio ambiente, sus problemas y los proyectos gubernamentales que buscan reducir la huella ambiental son un factor clave para lograr que las personas construyan un conocimiento ambiental y puedan desarrollar actitudes y comportamientos proambientales. Precisamente, el presente artículo expone los resultados de una investigación que examinó la posibilidad de que los artículos periodísticos sobre problemas relacionados con el plástico fomenten comportamientos proambientales.

2. Marco teórico

Con base en el propósito de la investigación realizada, es necesario ahondar en dos grandes aspectos, no solo la posibilidad de fomento de comportamientos proambientales a través de noticias relacionadas con la temática, sino también la incidencia de los posibles comportamientos proambientales de los productores de la información.

Abrar sostiene que “el público en general todavía ignora las cuestiones y problemas ambientales” (2020, p.466)2 y por ello señala las funciones formativas de las noticias ambientales: educar a los periodistas, educar al público y supervisar al gobierno, siendo el principal objetivo el de educar al público en el cuidado del medio ambiente, que se logra cuando los periodistas ambientales tienen una conciencia ambiental, para después supervisar el desempeño del gobierno. Con todo esto, “podemos esperar que puedan producir noticias ambientales que puedan moldear y mejorar la conciencia ambiental pública” (Abrar, 2020, p.474).

Además de la conciencia ambiental de los periodistas ambientales y editores, hay que tener en cuenta la experticia en la comunicación de la ciencia, ya que el estudio de Smith, Menezes & Gilbert (2018) demostró que los periodistas capacitados en esta área sintieron más confianza y habilidades para informar sobre el tema. Loose & De Lima (2015) agregan a esta práctica la función de ofrecer soluciones. Ahora bien, ¿los contenidos noticiosos, además de despertar el interés sobre un tema ambiental y ofrecer información al respecto, pueden fomentar comportamientos proambientales?

El comportamiento proambiental puede ser definido como “las acciones deliberadas y efectivas que responden a requerimientos sociales e individuales cuya consecuencia (…) es la protección del medio ambiente” (Páramo, 2017, p.43). Este comportamiento está asociado a la información o al conocimiento y a la actitud proambiental; sin embargo, tener conocimientos y actitudes sobre el tema no garantiza que se fomentarán comportamientos favorables con el ambiente (Sandoval-Escobar et al., 2019).

No obstante que interés-conocimiento-conciencia-comportamiento no guardan una relación lineal, sí se puede argumentar que la forma en que se aborda la información sobre el medio ambiente puede tener incidencia en las actitudes y comportamientos proambientales, ya que estos están asociados a los conocimientos que las personas tengan sobre el mismo. Así, una persona más informada sobre las consecuencias que tienen sus conductas tendrá más capacidad de tomar posición frente a sus acciones.

De hecho, siguiendo la propuesta de Páramo (2017) sobre las reglas proambientales como una alternativa para disminuir la brecha entre el decir y la acción, se requiere analizar el tratamiento de la información sobre temas ambientales y sus implicaciones, en otras palabras, indagar sobre la manera que debería ser presentada la información para que se logre pasar de la actitud a la acción. Para lograr tal trascendencia, Cuesta (2015a) propone “dudar de la inercia con que se asumen la relación sujeto naturaleza” en la cosmovisión occidental, que permita de esta manera “identificar que existen otras formas de relación, lo que implica abrir la reflexión epistemológica” (p.63). En ese orden, Camana y Almeida (2017) sugieren que el periodismo ambiental necesita de nuevas narrativas para trasgredir las representaciones que se tienen sobre el mundo y, de esta manera, poder advertir la posibilidad de otros mundos.

Cruz & Bezunartea (2016) señalan que “sería necesaria una redefinición de la información ambiental para que esta fuera un elemento tan revelador que la opinión pública tomara conciencia de la problemática del medio ambiente” (p.529), lo que implica ir más allá del uso de etiquetas que prefiguran lo ambiental (por ejemplo, asociación con lo verde) y mostrar que la compresión de este tema exige abordarlo desde más puntos de vista (político, económico y social). En este punto, es importante mencionar las características narrativas periodísticas sobre problemas ambientales que garanticen la calidad en la información: la profundidad, la contextualización, la adhesión a los valores, menos parcialidad y la diversidad de fuentes.

Sobre la profundidad, Mercado (2012) afirma que los problemas ambientales, tanto comprender sus causas como explicar sus consecuencias, le exige una tarea responsable a los periodistas, que tenga “una documentación exhaustiva, narrativa de antecedentes, consecuencias y actores involucrados, análisis de los hechos ambientales y, finalmente, la situación de los acontecimientos en sus contextos adecuados” (p. 193).

Con respecto a la contextualización, estudios recientes han logrado identificar diversos tipos de marcos en las noticias sobre el medio ambiente: conflicto político, riesgo, sostenibilidad ambiental y oportunidad de negocio (Mercado, 2012); episódicos y temáticos (Gearhart, Adegbola & Huemmer, 2019); de acción y de conflicto (Das, 2019); ambiental, político, económico, científico y social (Cruz & Bezunartea, 2016), por mencionar algunos. Otro enfoque encontrado es, por ejemplo, el de las preocupaciones, propuesto por Craig, donde “el tema de la historia es impulsado por preocupaciones sobre su falta de conocimiento ambiental y sus preocupaciones sobre cómo los estilos de vida existentes socavan la salud del medio ambiente”3 (2016, p.136).

En consecuencia, seguir estas propuestas implicaría, incluso, que el periodismo ambiental no puede estar atrapado en la neutralidad como se le puede esperar del periodismo en general, ya que asume explícitamente la defensa de la vida planetaria y la existencia de las comunidades (Tourinho, Gallas, Almeida da Silva y Beling, 2019). En esa línea, se podría hablar de un periodismo enfocado en la construcción de una cultura ambiental (Miranda, 2013), es decir, ejercido deliberadamente para brindar una información que incida en la modificación de creencias y valores que configuran la relación con la vida (la naturaleza, los otros, los demás seres vivos y sí mismo) y para predisponer la posibilidad de efectuar comportamientos en favor del ambiente y disminuir las acciones que lo perjudican.

Con base en este marco, se considera que los contenidos periodísticos pueden deliberadamente orientarse a fomentar comportamientos a favor del ambiente. De hecho, la presente investigación buscó evaluar si, de algún modo, las noticia sobre problemas relacionados con el plástico tienen presencia de enunciaciones que busquen asociar tal problema con las conductas humanas y, en esa línea, si procuran inducir en el lector algún comportamiento.

3. Metodología

3.1 Enfoque y técnica de investigación

En tanto que la investigación está examinando la posibilidad de que las noticias fomenten comportamiento proambientales, se realizó un estudio de tipo exploratorio, toda vez que se busca encontrar elementos que permitan redefinir las hipótesis y los sustratos teóricos que la sostienen (Gómez, 2006). Como técnica se efectuó un análisis textual (Torsuyevam & Flórez, 1989), ya que lo que procura es encontrar enunciaciones o elementos textuales que, de algún modo, animen a acometer o cambiar algún comportamiento relacionado con el ambiente.

3.2 Corpus

El corpus se compone de cinco noticias publicadas por el periódico El Tiempo en su portal web www.eltiempo.com entre noviembre del año 2019 hasta abril de 2020. El criterio de selección de las noticias buscó tener en cuenta las publicaciones sobre el tema realizadas en los últimos 6 meses y que específicamente abordaran problemas ambientales relacionados con el plástico (ver tabla 1), ya que a) el plástico es un tema no investigado, b) la relación periodismo ambiental – comportamientos proambientales ha sido escasamente investigado en Latinoamérica (Reyes, 2011; Mercado, 2012; Loose & De Lima, 2015), c) el plástico es un tema altamente relacionado con las conductas de las personas debido a la interacción cotidiana con este material. Con todo esto, las publicaciones analizadas permiten dar cuenta del objetivo de la investigación, es decir, identificar si de manera explícita o implícita el discurso noticioso fomenta comportamientos pro-ambientales.

Tabla 1. Corpus de noticias

Fecha

Titular

Enlace

03 de diciembre 2019

Siete países del Caribe prohibirán el uso de plásticos en el 2020

https://www.eltiempo.com/vida/medio-ambiente/siete-paises-del-caribe-prohibiran-el-uso-de-plasticos-en-el-2020-439652

13 de diciembre 2019

Ballena fue encontrada muerta y con el estómago lleno de basura

https://www.eltiempo.com/vida/medio-ambiente/encuentran-ballena-con-el-estomago-lleno-de-basura-en-escocia-443270

15 de enero 2020

El 97 % de las tortugas marinas rescatadas comieron plástico por error

https://www.eltiempo.com/vida/medio-ambiente/el-97-de-las-tortugas-marinas-rescatadas-comieron-plastico-por-error-451962

24 de enero 2020

El uso de plásticos en parques naturales se prohibirá desde abril

https://www.eltiempo.com/vida/medio-ambiente/lo-que-debe-saber-sobre-la-prohibicion-de-plasticos-en-los-parques-nacionales-454958

16 de abril 2020

Hallan altos niveles de plastificante en ballenas del océano Atlántico

https://www.eltiempo.com/vida/medio-ambiente/hallan-altos-niveles-de-plastificante-en-ballenas-del-oceano-atlantico-485280

Fuente: elaboración propia

3.3 Procedimiento y análisis de datos

Se efectuó una revisión de las noticias ubicando los elementos informativos que explícitamente señalaban que los problemas ambientales eran consecuencia de los comportamientos. En un segundo momento, se identificaron apartados que indicaran directamente que hay que efectuar algún comportamiento para mermar o detener la problemática. En un tercer momento, se ubicaron elementos que implícitamente incentivan cambios en las conductas. En resumen, se busca identificar estrategias de redacción para captar la atención de la audiencia y fomentar explícita o implícitamente comportamientos proambientales.

4. Resultados

La primera noticia “Siete países del Caribe prohibirán el uso de plásticos en el 2020”, informa que “Jamaica, Belice, Barbados, Dominica, Granada, Trinidad y Tobago y Bahamas prohíben a partir del 1 de enero de 2020 la importación y el uso de plásticos de un solo uso y poliestireno”. Tal decisión busca prevenir la degradación del ecosistema marino, puesto que esto “provocaría un riesgo para la salud y seguridad alimentaria de cerca de 40 millones de personas que viven en zonas costeras, además de unas pérdidas económicas incalculables”. Más adelante, la noticia señala que “más de ٣٠٠.٠٠٠ toneladas de residuos de plástico en el Caribe no son recogidas cada año” como “resultado de que buena parte de los hogares de la región arrojan desechos plásticos a vías fluviales o tierra, según datos del Banco Mundial”.

En el análisis textual se puede advertir que la información señala que gran parte de la cantidad de residuos plásticos es consecuencia de los comportamientos de las personas: son ellos quienes arrojan los desechos. Sin embargo, la noticia no incentiva explícitamente a realizar o dejar de efectuar alguna conducta, pero puede incidir en una postura y hasta movilización social al mencionar las pérdidas económicas y el riesgo de desempleo, yendo más allá del lugar común que resulta ser el riesgo para la salud.

La segunda noticia “Ballena fue encontrada muerta y con el estómago lleno de basura” informa que una “ballena macho fue encontrada muerta luego de quedar atrapada en un banco de arena de la isla Harris, en Escocia” y que “el animal tenía una bola de 100 kilos de basura en su estómago”. En uno de los párrafos se cita a una organización afirmando que “la cantidad de plástico en el animal era horrible y sirve para demostrar los peligros que los artefactos de pesca o desechos causan a la vida marina». Aunque la noticia aclara que “no se ha determinado si los escombros contribuyeron a la muerte de la ballena”, deja abierta la posibilidad de que causó algún daño a su sistema digestivo.

La nota no incentiva explícitamente algún comportamiento proambiental, sin embargo, implícitamente hace una interpelación emocional al lector con las voces citadas: “Me sentí triste, especialmente cuando vi las redes de pesca y los escombros que salieron de su estómago” y “la cantidad de plástico en el animal era horrible”.

La tercera noticia “El 97 % de las tortugas marinas rescatadas comieron plástico por error” menciona el estudio de la Fundación Mundo Marino que detalla “la dramática situación de las especies marinas en las costas del atlántico”, ya que “de cada 100 tortugas marinas rescatadas, solo tres no han comido plástico”. Además, informa que “pese a ser rescatadas, menos de la mitad puede regresar al mar, debido a que el material tóxico termina segando sus vidas”, pues “según el Censo 2019, los tipos de contaminantes plásticos que más se encuentran son: colillas de cigarrillo (27,3 %), fragmentos plásticos (20,6 %), envolturas plásticas (8,1 %), bolsas plásticas y tapas (6.2 %)”, dejando claro con estas cifras que las muertes son consecuencia del comportamiento humano. 

La nota menciona además que Mundo Marino realiza una campaña ‘Playas Limpias’ “con el fin de preservar las especies y evitar que este tipo de contaminantes acabe con su vida”, repartiendo “bolsas de material biodegradable a turistas y a las personas que habitan la costa para que recojan la basura que generan en la playa”, y que “el 80 por ciento de la basura marina se produce por el mal manejo de los residuos urbanos o de las aguas pluviales que no son tratadas”. Con estos dos aspectos, se explicita que organizaciones e instituciones actúan o deberían intervenir en la situación, pero pasando por alto el compromiso ciudadano que tiene el lector como usuario de la playa y como reclamante del Estado para que resuelva. En este punto se puede tener en cuenta el tercer principio del periodismo ambiental que propone Abrar (2020) sobre criticar y presionar al gobierno para que aplique los principios del desarrollo sostenible. Ejemplo de ello es el estudio realizado por Das (2019) donde “el uso de fuentes ciudadanas y activistas (políticamente marginales) fue indicativo de la inclinación de los periódicos a usar fuentes en el proceso de construcción del marco y mejorar su influencia para definir la realidad ambiental” (p.134)4.

La cuarta noticia “El uso de plásticos en parques naturales se prohibirá desde abril” advierte que esta medida “busca preservar estas áreas protegidas y las especies que las habitan”, pues según la organización WWF-Colombia, “la contaminación por residuos plásticos es una de las mayores crisis ambientales que enfrentamos en la actualidad” y que “se estima que más del 75 por ciento de todo el plástico producido en el mundo es basura”. El artículo explica detalladamente lo que deben hacer los visitantes: no podrá “ingresar bolsas, envases, empaques, botellas, vasos, platos, bandejas y cubiertos de plástico que sean de un solo uso”, asimismo, debe procurar “llevar materiales que pueda reutilizar, como bolsas de tela, termo o botilito, vajilla de plástico reutilizable, bambú, madera o cartón”, y recuerda que “todos los residuos que se produzcan en su visita a un área protegida deben volver a salir en su maleta”.

La noticia señala como causa el plástico producido pero omite que su producción está ligada al consumo de este que hacen las personas, dejando el trabajo de identificar la posible responsabilidad del lector en caso de que decida visitar estos lugares y no atienda las recomendaciones señaladas.

La quinta noticia “Hallan altos niveles de plastificante en ballenas del océano Atlántico”, informa que un estudio encabezado por el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua “ha encontrado una importante acumulación de compuestos organofosforados, que se usan como plastificantes y retardantes de llama, en ballenas del océano Atlántico, y también en su principal presa, el kril”. Advierte además que hay pocos estudios sobre estos contaminantes en los cetáceos y que la investigación “muestra que se trata de un problema global que afecta a diferentes mares y océanos”.

Aun cuando el artículo menciona el origen y la evolución en el uso de estos materiales, así como su prohibición “por la Convención de Estocolmo en 2009 por su elevada toxicidad”, omite información importante como que estos contaminantes tienen un gran número de aplicaciones y utilidades y que están al alcance de las personas en productos específicos de uso común. Por lo tanto, es difícil afirmar que implícitamente el texto pueda propiciar algún cambio de conducta cuando se presenta falta de información contextualizada.

En síntesis, en el corpus analizado se pudo identificar que en una de las cinco noticias se informa explícitamente que el problema ambiental es consecuencia de los comportamientos de las personas. Igualmente, solamente una noticia describe qué comportamiento efectuar para mermar o detener el problema ambiental. Ahora bien, cuatro de las noticias tienen elementos que permiten advertir que implícitamente se está suministrando información suficiente para incentivar cambio comportamental (ver tabla 2).

Tabla 2. Identificación de elementos analizados en corpus

Noticia

Posee elementos informativos que explícitamente señalan que tales problemas ambientales son consecuencia de los comportamientos humanos

Posee elementos informativos que explicitan acciones a efectuar para mermar o detener la problemática señalada

Posee elementos informativos que implícitamente pueden fomentar cambios en las conductas humanas con respecto a la problemática abordada

Noticia 1

No

Noticia 2

No

No

Noticia 3

No

No

Noticia 4

No

Noticia 5

No

No

No

Fuente: elaboración propia.

5. Discusión

El hecho de que en el corpus analizado se pudo identificar que en una de las cinco noticias se informa explícitamente que el problema ambiental es consecuencia de los comportamientos de las personas, invita a pensar la importancia, la necesidad o el deber de enunciar esto en la construcción de la noticia. En efecto, comunicarle a los sujetos las consecuencias de sus conductas es un elemento importante para motivar cambios en los comportamientos, tanto para mermar los negativos como incentivar los positivos o sustentables (Corral & Domínguez, 2011).

Siguiendo esta línea, que cuatro de las noticias posean elementos en la información que permitan advertir la antropogenia, aunque implícitamente, evidencia la conciencia ambiental con que se construye la noticia e implica tener presente las percepciones que tienen los mismos periodistas sobre el tema. Si bien explicarle al sujeto que sus comportamientos afectan el ambiente no garantiza cambios en su conducta, informarle explícitamente que un problema ambiental específico, como es el caso de la alta contaminación con plástico en los océanos, es consecuencia de sus acciones y que puede afectarlo de manera directa e inmediata, al menos en lo económico, sí puede brindar al lector elementos para vincular un posible cambio comportamental.

Con esto, se considera que el periodista no puede dejar tácita, así parezca que se entiende entre líneas, información detallada sobre la actividad humana como causante del problema ambiental, sino que haga enunciaciones taxativas, teniendo en cuenta a Loose & De Lima que explican que “cualquier sentido o percepción es una construcción que depende de otras numerosas mediaciones sociales y culturales, siendo la prensa uno de los elementos clave (por tener legitimidad y amplio alcance) que puede interferir en las impresiones y opiniones de los ciudadanos (2015, p.297).

De igual manera, que únicamente una de las cinco noticias analizadas explique cómo actuar para mermar o detener el problema ambiental es un elemento a evaluar con respecto a la función de ofrecer soluciones (Lemos, 1991; Loose & De Lima, 2015), ya que el periodismo ambiental, como lo propone Miranda (2013), debe enfocarse en la construcción de una cultura ambiental y tal cultura se materializa en comportamientos favorables con el ambiente. En este sentido es más que pertinente que se informe a las personas cómo actuar o no y cuáles son las alternativas que puede seguir frente a un problema ambiental, en este caso frente al consumo y desecho del plástico, que esperar que el lector haga sus propias deducciones.

Si bien los artículos analizados abordan problemas ambientales específicos, como en este caso el plástico, y que suceden localmente, representan una oportunidad para el uso de una narrativa de soluciones dirigida a los individuos y sus acciones cotidianas y que busque intervenir la antropogenia. Contrario a lo que sucede con la mayoría de la cobertura periodística sobre cambio climático que se centra en eventos políticos y acuerdos internacionales e informes científicos y que condicionada por la agenda internacional (Fernández-Reyes, Piñuel-Raigada & Vicente-Mariño, 2015).

Teniendo en cuenta que las noticias analizadas resultaron de poca extensión ¿Por qué se insiste en explicar con claridad (más que simplemente informar) el comportamiento nocivo ambientalmente y sus consecuencias? Brüggemann & Engesser, precisamente, señalan que este tema exige más “contextualización de la que ofrece el modelo tradicional de periodismo objetivo y equilibrado” (2017, p.66)5, para lograr un mayor consenso respecto a los conceptos básicos sobre el cambio climático. Prueba de esto es el estudio de Gearhart, Adegbola & Huemmer (2019) quienes encontraron que las noticias sobre fracking presentaban imágenes “muy contrastantes que tienen el potencial de atraer al público e influir en comportamientos y / o juicios futuros” (p. 172)6. Es decir, la exhaustividad como primer principio para el periodismo ambiental propuesto por Abrar (2020), apoyada en la información contrastada (teoría del valor de la noticia), pueden ampliar el conocimiento sobre el tema y permitir un (auto) cuestionamiento del lector que lleve a la desnaturalización de la problemática.

En esa línea, se podría seguir a Páramo et al. (2020), quienes sostienen que no es suficiente con un enunciado verbal que describa la relación entre la conducta y la consecuencia con la que está vinculada en el ambiente, sino que para reducir la distancia entre el decir-hacer se puede incluir una conexión que pueda ser la motivación de los esfuerzos asociados a este comportamiento. En la construcción de la información esto puede traducirse al uso de voces que permitan al lector ocupar un lugar como actor, por ejemplo, en la cuarta noticia se puede acompañar el uso imperativo de las normas para acceder a los parques naturales con una cita de algún turista que ilustre la manera como ahora vivirá la experiencia tras las nuevas medidas para visitas.

Esta conexión también es identificada por Smith, Menezes & Gilbert (2018), quienes evidenciaron cambios en las noticias escritas por los periodistas sin capacitación, pues tras el entrenamiento en temas ambientales pasaron de mencionar un único evento, sin exponer posibles causas, a llegar a vincularlo con problemas de mayor escala. En este punto vale recordar que en las prácticas periodísticas sobre cambio climático interactúan y se complementan diferentes factores como las influencias individuales, organizacionales y nacionales, además de los sesgos y las lógicas profesionales (Brüggemann & Engesser, 2017).

Sin embargo ¿cómo evitar reducir el periodismo ambiental a una perspectiva funcional? A primera vista, un periodismo enfocado a la modificación de comportamientos podría tener esta lógica instrumental. Aún más, tal perspectiva podría caer en el riesgo paradójico de reproducir lo que pretende cambiar, como diseñar mensajes para mermar el consumo y cuidar el ambiente que se convierten en plus de productos para incentivar su compra (Andrés del Campo & González, 2010), teniendo en cuenta la estrecha relación existente entre la información y la publicidad de los medios de comunicación.

En consecuencia, se trata de un periodismo que no recurra únicamente a un marco temático sobre eventos naturales como la conservación de la naturaleza o la denuncia de la huella ecológica, ya que por sí solo este enfoque mantiene presupuestos que reproducen el capitalismo y el esquema cultural que coloca a la naturaleza como un recurso a ser conservado para las generaciones futuras (Cuesta & Meléndez, 2015). En contraste está el marco temático de actividades de sensibilización (Mercado, 2012) que puede desembocar en llamados a la acción o comportamientos.

De allí que algunos argumenten que es importante efectuar una comunicación y, por extensión, un periodismo que logre enunciarse desde una epistemología no reducida a parámetros que predisponen una relación ser humano-naturaleza donde este tiene potestad ontológica sobre esta. En otras palabras, es pertinente pensar una recolocación epistemológica que permita “romper con ese supuesto que hace una incisión entre hombre y naturaleza, que además coloca a esta última en calidad de recurso”, pues “los problemas ambientales no son daños a la naturaleza, como una exterioridad designada por el hombre”, sino que “la codeterminación entre sujeto-ambiente implica que uno y otro se afectan mutuamente”, es decir, que “no hay problemas ambientales sin ser problemas humanos, no hay crisis ambiental sin una crisis en los hombres” (Cuesta, 2016, p.133). Lo que va en línea con el principio del compromiso periodístico con el biocentrismo (Abrar, 2020).

Frente al principio de educar e incrementar la participación pública (Abrar, 2020), es necesario que las piezas periodísticas puedan orientarse a la “formación de sujetos y la configuración de una conciencia ambiental que materialicen sus prácticas en comportamientos proambientales”. En otras palabras, que los comportamientos a favor del ambiente no sean el propósito teleológico y único de la noticia, “sino que éstos sean consecuencia de un desarrollo conciente del sujeto”, por lo que “es necesario cuestionar las propuestas que procuran lograr conductas conservacionistas sin alimentar primero una conciencia ambiental” (Cuesta, 2015b, p.113).

Lo anterior sugiere que los periodistas ambientales realicen un “autoanálisis que les permita darse cuenta de los esquemas de asimilación y herencias culturales que pre-figuran su noción y relación con el ambiente” (Cuesta, 2016, p.136), es decir, además del entrenamiento en comunicación de la ciencia, realizar ejercicios de autoreconocimiento de sus creencias y predisposiciones sobre el medio ambiente, la naturaleza y, en síntesis, la vida. Desde allí, se podrá ejercer una labor periodística que permita a los ciudadanos ampliar su relación con el ambiente y rupturar creencias y valores que imbuyen una concepción segmentada y no sistémica y relacional de la vida.

Finalmente, respecto al quinto y último principio propuesto por Abrar (2020), las noticias analizadas fueron publicadas en la sección Medio Ambiente aunque solo una de ellas fue redactada por algún periodista encargado de esta, lo que pone en duda si existe en este medio un profesional especializado en el tema y si lo ambiental es entendido como una prioridad. Esto demuestra también que la observación de Lemos (1991) en la detallada exploración que hace sobre periodismo ambiental en Centro y Sur América se mantiene vigente, así que “se necesita que los medios de comunicación -dueños y periodistas- jueguen un papel fundamental para la concientización y educación de la población. Es más, deben integrarse más efectivamente en la creación de una conciencia ecológica” (p.21).

6. Conclusiones

Aunque la incertidumbre es una constante en el campo de la ciencia y la falta de consenso de la comunidad científica sea una barrera para el ejercicio efectivo del periodismo ambiental, se podría aprovechar uno de los consensos: que el cambio climático es de carácter antropogénico (Brüggemann & Engesser, 2017) e instaurarlo como marco explícito indispensable en toda información sobre el tema. Precisamente este discurso es el que puede permitir trascender de un enfoque de las preocupaciones globales (planeta, animales, humanidad) a uno de consecuencias individuales, las cuales le hablan directamente al lector y pueden invocar explícitamente comportamientos proambientales.

La investigación permite concluir que la las noticias sobre problemáticas ambientales, en este caso sobre el plástico, tienen la posibilidad de fomentar comportamientos pro-ambientales siempre y cuando enuncien de manera explícita que el problema es consecuencias de las conductas de las personas y, del mismo modo, se informe que comportamientos deben efectuarse o cohibirse y explicar las motivaciones para ejercer o no tal conducta.

Ahora bien, construir noticias que fomenten comportamientos pro-ambientales podría ser juzgado como un enfoque instrumental, por lo que es pertinente que la información pueda trascender esta lógica y ruptura valores y creencias que “coloca a la naturaleza como una realidad exterior al sujeto, que está a la mano para ser usufructuada y que, en esa línea, la crisis ambiental se reduce al problema de no agotar los recursos que ella nos brinda” (Cuesta & Meléndez, 2015, p.51).

Para ello, los periodistas ambientales podría efectuar un análisis de las creencias que sostienen su relación con la naturaleza y, de ser posible, acercarse a las nociones de ambiente de otros pueblos, lo que les va a permitir comunicar, además de comportamientos favorables al ambiente, “la comprensión de la vida plantearía donde todo tiene una íntima interdependencia y está buscando el equilibrio” (Cuesta & Meléndez, 2015, p.51). Ahora bien, este análisis no puede omitir los riesgos a los que están expuestos los periodistas ambientales (Freedman, 2020).

Aunque las noticias identificadas respondieron especialmente al cómo y al por qué que sugiere Abrar (2020), se considera que es necesario atender la propuesta de Olausson y Berglez, sobre utilizar un marco analítico coproductorista que “considera los discursos y comportamientos de instituciones e individuos como coproducidos y co-dependientes” (2014, p.255), es decir, que en la profundidad y uso de diversas fuentes se haga explícito que la situación ambiental es intervenida por multiplicidad de factores económicos, políticos, sociales, culturales, además de individuales.

Además, es importante considerar enfoque integral crítico en la investigación sobre medios y cambio climático, como el propuesto por Olausson & Berglez (2014), que comprende la cadena discursiva que va desde los procesos de producción de los textos informativos (con sus elementos de poder inherentes) hasta la recepción de la audiencia. En esa línea se recomienda para investigaciones sobre periodismo ambiental escuchar a las audiencias, pues “permite captar sistemáticamente la relación entre los medios y los discursos públicos sobre el cambio climático y sus posibles transformaciones” (Olausson & Berglez, 2014, p. 253).

A partir de los resultados se sugieren estos principios para construir noticias sobre problemáticas ambientales:

  • Que las noticias informen explícitamente que el problema ambiental es consecuencia, de serlo, de los comportamientos y actitudes de las personas.
  • Explicar que acción efectuar, que conducta evitar o que alternativa se tiene para coadyuvar en el problema ambiental.
  • Revisar que las enunciaciones son claras y explicitan qué comportamientos causan problemas ambientales y qué acciones hay que tomar o conductas seguir para cambiar tal problemática, evitando el supuesto de que en la información está sobre entendida la explicación.

Finalmente, se postulan unos lineamientos que pueden contribuir a fomentar comportamientos proambientales y que, por lo tanto, permitirían hablar de un periodismo proambiental por la línea del periodismo interpretativo (Brüggemann & Engesser, 2017) (ver Tabla 3). Estos lineamientos se hacen tomando por base la propuesta de Abrar (2020).

Tabla 3. Principios adicionales para el periodismo proambiental

Principio propuesto por Abra

Propuesta complementaria de los autores

Reportar de manera exhaustiva

Instituir formatos como el reportaje, la entrevista o la crónica para la presentación de la información de manera que se garantice la exhaustividad y se evite caer en la superficialidad y en la falta de contexto.

Aprovechar las ventajas del formato en línea para ir más allá de vincular otros artículos relacionados con el tema y publicados por el medio, para agregar enlaces que le permitan al lector profundizar en aspectos técnicos, científicos y hasta legales con fuentes validadas.

Compromiso con el biocentrismo y el desarrollo sostenible

Instituir el enfoque antropogénico explícito en la redacción de noticias sobre lo ambiental

Educar e incrementar la participación pública

Incluir en el cuerpo de la información, si no se ha explicitado de alguna manera, un apartado resaltado que sugiera detalladamente cómo actuar para no ser parte del problema sino de la solución.

Valerse del testimonial como recurso para fomentar el comportamiento proambiental, es decir, usar la voz de una persona (cualquier ciudadano) compartiendo una experiencia en la que contribuye a mermar o detener la problemática ambiental en su cotidianidad, llevando al lector de la preocupación a la acción.

Cambios en las salas de redacción

Reducir costos y tiempo en la producción de la información valiéndose de recursos audiovisuales que pueden ser obtenidos desde cualquier lugar a través de plataformas como Whatsapp® y que pueden ofrecerse en la plataforma en línea.

Fuente: elaboración propia

Referencias bibliográficas

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