Historial de la revista

Chasqui es una revista dedicada al debate acerca de la comunicación en América Latina. Nace en 1972 por iniciativa del Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina, Ciespal, con sede en Quito, Ecuador, entidad que se encarga de su publicación hasta la actualidad.

El nombre de Chasqui proviene de la figura histórica del portador de noticias en el imperio Inca. El chasqui era el corredor encargado de llevar y traer la información, las encomiendas y, sobre todo, el portador del saber ancestral. 

En la primera época de Chasqui, que va de 1972 a 1978, se editan 21 revistas en las que aparecen 71 artículos y ensayos sobre las primeras investigaciones y temas que, por entonces, inquietaban a los comunicadores y periodistas de la época. 

Tras un lapso de dos años, Chasqui reaparece en 1981. Esta segunda época se reabre en medio del debate en torno al Nuevo Orden Internacional de la Información (NOII), propuesta que nace a partir del Informe MacBride, que abre una profunda discusión sobre la democratización de la comunicación, las políticas nacionales de comunicación (PNC) y la profundización de los derechos sociales. 

En los años 90 se consolida la presencia latinoamericana con autores que  reivindican un fuerte compromiso social con la democracia y la comunicación, provenientes de Brasil, Argentina, México, Colombia, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador, Venezuela, Cuba y otros. 

Con el arribo del tercer milenio, llegan a las páginas de Chasqui los inquietantes temas de las nuevas tecnologías de la comunicación y la información relacionadas con las prácticas profesionales de los periodistas y comunicadores. Así, Chasqui se incorpora al mundo virtual sin perder su materialidad de tinta y papel. 

Sobrevienen los nuevos debates  acerca de la comunicación dentro de las perspectivas inter y trans disciplinarias, como  respuesta epistémica a la colonialidad del saber, del poder y del ser. La revista se pone a tono con la contemporaneidad que implica, entre otras cosas, asumir una diversidad de narrativas de lo social sin renunciar a los principales valores clásicos de la escritura académica, como son la rigurosidad conceptual e investigativa así como la solvencia narrativa y expositiva.

Este inmenso capital ha posicionado a Chasqui. Revista Latinoamericana de Comunicación como una publicación académica, que ha servido a fines de divulgación así como a la generación de impacto a través de distintos rankings y bases de datos. Es reconocida en la región, e incluso goza de una alta calificación en catálogos como el Qualis de Capes, una de las más importantes bases de datos de información científica al seno del más dinámico sistema académico de comunicación a nivel latinoamericano, Brasil.

Este acercamiento a la producción de Chasqui en estos 41 años es apenas un esbozo del patrimonio intelectual que guardan las páginas de la revista como espacio bibliográfico sobre el que pueden volcar su interés otros artículos y otros ensayos, así como tesis y monografías que podrían acometer con mayor prolijidad el empeño de conocer la memoria guardada en las páginas de  Chasqui.